Cocinar, ¿con gafas o lentillas?

Las lentillas son el equipamiento perfecto para realizar cualquier tipo de actividad y sobre todo aquellas que conlleven movimiento. ¿La cocina es una actividad en movimiento? Sí, si lo es, no se puede imaginar a un cocinero sentado o sin moverse. El cocinar requiere destreza, agilidad y movimiento. Y las gafas no son del todo funcionales.

En el momento del cocinado, con las altas temperaturas de los fogones, es normal comenzar a sudar. El sudor que se acumula en la cara hace que las gafas se comiencen a caer, algo que resulta ser bastante molesto. Esto te obliga a estar en continuo contacto con la montura y al final hará que se manchen y que también pierdas parte del campo visual.

Llevando lentillas, evitas que tus gafas se empañen. Sacar la comida del horno o quitar el agua de la pasta cocida, son algunos de los momentos en los que las gafas se empañan y pueden llegar a ser bastante molesto, llegando incluso a estropearte algún proceso ya elaborado.

Al cortar cebolla seguro que lloras como una magdalena y si no lo haces es porque eres un superhéroe. Al trocear las cebolla, estas liberan una sustancia que afecta directamente a la córnea. La respuesta que se genera inmediatamente es la producción de lágrimas para intentar expulsar esta sustancia. Sin embargo, cuando llevamos lentillas se adhieren perfectamente a la córnea y evitan que esta sustancia entre en contacto con ella. 

Tranquilo las lentillas no se derriten. Existe la falsa creencia que las lentes de contacto pueden llegar a derretirse al estar en contacto con altas temperaturas. Eso no te va a ocurrir, las lentillas están fabricadas con hidrogel y su punto de fusión es tres veces mayor que la máxima temperatura que el cuerpo puede llegar a soportar. Así que en caso de estar a esa temperatura, tranqui te aseguramos que las lentillas no serán tu preocupación 😜.

Seguro que has escuchado mil y una veces que tras un cocinado las lentillas deben soportar un proceso higienizante más exhaustivo que de manera habitual ya que pueden contener micropartículas de alimentos que pueden generarte reacción cuando te las vuelvas a poner. Este proceso puedes dejarlo atrás utilizando lentillas desechables. Las lentillas diarias no necesitan de ningún mantenimiento, así que cuando termines cansado de una intensa jornada de batch cooking, tíralas a la basura.

Si nunca has utilizado lentillas diarias, desde Clark Lens te facilitamos tu prueba de lentillas diarias para 5 días pagando únicamente 3,65€ de gastos de envío.

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