¿Cómo limpiar y cuidar mis lentillas?

¿Sabes cómo cuidar tus lentillas blandas?

Esto es algo muy importante que a veces pasamos por alto.  Cuánto mejor cuides tus lentes de contacto, mejor será tu salud visual.


Existe la creencia extendida de que si usas lentillas todos los días debes utilizar lentillas mensuales. Y la realidad es que NO. Solo deberías usar lentillas mensuales en el caso de que te comprometas a llevar un exhaustivo ritual de limpieza y desinfección. E incluso en ese caso, los riesgos de infección y deterioro de la visión derivados de esta, siguen siendo mucho mayores que con lentillas diarias. Hoy en día las lentillas diarias son las más recomendadas por los especialistas (tanto si las usas todos los días, como si las usas esporádicamente), pues estas reducen al mínimo los riesgos de infección y proporcionan una mayor higiene y comodidad.

Numerosos estudios demuestran que la probabilidad de tener problemas oculares es 5 veces mayor con lentillas de uso prolongado que con las de uso diario. Gonzalo Carracero Rodríguez, doctor en Optometría y Visión, expone que si no hacemos un mantenimiento adecuado de las lentes de contacto, el riesgo de padecer infecciones se multiplica exponencialmente.

Lo primero que tienes que saber es que cuanto mayor sea el tiempo de reemplazo, mayor riesgo tienes de adquirir una infección. Es decir, las lentillas de reemplazo diario, siempre van a ser la mejor opción, porque al estrenar lentillas cada día evitas todas las infecciones asociadas a una mala higiene de las lentillas.

Las de reemplazo quincenal van a ser mejor que las de reemplazo mensual, las mensuales mejor que las trimestrales y así sucesivamente.

Pero si vas a utilizar lentillas de uso prolongado (mensuales, quincenales, etc.) el mantenimiento de tus lentes de contacto es crucial. Requiere una limpieza y desinfección diaria y exhaustiva de tus lentes de contacto.

Te contamos todo lo que tienes que hacer al respecto:

1- Lávate las manos

Lo primero que tienes que hacer es lavarte las manos muy muy bien con agua y jabón. Utiliza jabón neutro y procura que no sea de base aceitosa para que no quede en las manos ningún resto que pueda ensuciar tus lentillas.

 

Persona lavándose las manos antes de ponerse lentillas

2- Sécate las manos muy bien

Tras lavarte las manos, tienes que secártelas totalmente para que no quede ninguna partícula de agua que puedas transferir a la lentilla. Aunque muchos no lo saben, el agua contiene muchos microorganismos perjudiciales para nuestra salud ocular. Las lentillas absorben todo el líquido con el que puedan entrar en contacto, y todos los microorganismos que este contenga.

 

Persona secándose las manos antes de ponerse las lentillas

3- Enjuaga las lentillas con solución única

Nuestra recomendación es que enjuagues muy bien las lentillas con solución única justo antes de ponértelas. Nunca enjuagues ni guardes tus lentillas en agua ni en otro líquido que no sea destinado para ello.

4- Ponte las lentillas antes de aplicarte cualquier tipo de producto o maquillaje en la cara

Así evitamos contaminarlas con los restos que hayan podido quedar en las manos.

 

chica colocándose las lentes de contacto antes de maquillarse

5- Cierra muy bien el tapón de la solución única

La solución única es un medio óptimo para la proliferación de microorganismos. Evita que se contamine cerrando muy bien el bote cada vez que lo uses. También deberíamos evitar que entre en contacto con cualquier superficie mientras esté abierto.

6- Desecha el líquido del portalentes

Durante la noche, todo los desechos de la lentilla se quedan inmersos en el líquido. Aunque a simple vista parezca que está limpio, no lo está. Esa suciedad solo se vería a un nivel microscópico. Por eso debes reemplazar el líquido para limpiar lentillas diariamente. Reutilizar la solución única aumenta el riesgo de infección.

7- Cuando te vayas a quitar las lentillas al llegar a casa lávate las manos y sécatelas bien antes de quitártelas

Con el mismo procedimiento anteriormente explicado, y antes de desmaquillarte o lavarte la cara. 

8- Presta atención al estado de tus lentillas

Revisa que tus lentillas estén en perfecto estado cada vez que te las quites. Las lentillas, con el uso, pueden rasgarse por los bordes. Estas pequeñas fisuras pueden hacer que sientas incomodidad o que se te irrite el ojo, además de ser el sitio perfecto para la acumulación de depósitos. Si detectas alguna fisura en tu lentilla, tírala directamente a la basura.

persona revisando la lentilla colocada en su dedo

9- Limpia muy bien la lentilla y enjuágala después con líquidos destinados a ello

¿Cómo limpio bien mis lentillas? Colócate la lentilla en la palma de la mano, imprégnala con solución única y frota suavemente los dos lados de la lente de contacto con la yema del dedo. Evita las uñas, que pueden contener gérmenes y suciedad. Después enjuaga las lentillas de nuevo con la solución. Al acabar no debería haber suciedades visibles en la lentilla. Si quedase alguna suciedad vuelve a limpiarla, si aún así no es posible su limpieza, deséchala.

 

persona limpiando bien sus lentes de contacto

10- Lava las lentillas siempre con solución única o con el líquido que te haya recomendado tu especialista de la visión

NUNCA CON AGUA ni otros líquidos como solución salina, que no están destinados a limpiar y desinfectar.

11- Renueva el líquido de lentillas del portalentes cada día

Y llénalo hasta cubrir totalmente las lentillas.

 

mujer cambiando el líquido de lentillas

12- No utilices las lentillas más tiempo del debido

Las lentillas están fabricadas para su tiempo indicado. Es el tiempo en que conservan todas sus propiedades. Si la lentilla es de reemplazo mensual, dura un mes desde que la abres, independientemente de los días que las uses. Si alargas la vida de una lentilla, estás poniendo en riesgo tu salud visual, ya que a partir del tiempo indicado de uso, la lentilla cada vez estará más deteriorada.

13- No te duches con las lentillas puestas

Evita cualquier contacto que se pueda producir entre tus lentillas y el agua. No te laves la cara con ellas puestas, ni te duches o te bañes con ellas. Tus lentillas NUNCA DEBEN ENTRAR EN CONTACTO CON EL AGUA. Como ya explicamos en puntos anteriores, muchos de los microorganismos presentes en el agua son nocivos para la salud visual.

14- Intenta recordar el día que abriste la solución única

Cuando abras un nuevo bote de solución única, o cualquier líquido que uses de limpieza, asegúrate de recordar el día que lo abriste, por ejemplo, apuntando la fecha en el bote. Una vez abierto, los líquidos de lentillas tienen fecha de caducidad. Lo normal son 2 o 3 meses, viene indicado en el reverso del bote. Pasado este tiempo sus propiedades dejan de ser efectivas, poniendo así en riesgo la buena desinfección de tus lentillas.

15- Lava el portalentes y reponlo cada mes

En el portalentes también se acumulan depósitos. Asegúrate de lavarlo y reemplazarlo cada mes. Evita guardarlo cerca de lugares húmedos que puedan albergar gérmenes y hongos.

 

portalentes

16- Tus ojos necesitan descansar

Es importante que te quites las lentillas antes de ir a dormir, o incluso unas horas antes. Cuando no necesites las lentillas, quítatelas y deja descansar los ojos.

Y recuerda, muchos de los malos hábitos en la higiene y el mal uso de las lentillas pueden provocar la aparición de infecciones corneales, sequedad ocular o conjuntivitis papilar gigante, entre otros muchos problemas. Problemas que podrían derivar en no poder volver a usar lentillas.

Así que si eres de los que no pueden vivir sin lentillas, ten conciencia de la importancia de una exhaustiva desinfección diaria de tus lentes te contacto, o mejor aún pásate a las lentillas diarias.

Con las lentillas diarias:

  • Ahorras tiempo y dinero en líquidos y rituales de mantenimiento.
  • Ganas en comodidad al estrenar cada día lentillas en perfecto estado
  • Cuidas de tu salud ocular y evitas riesgos innecesarios.

Prueba nuestras lentillas diarias Clark y sabrás de lo que hablamos ;)



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