¿Es tu primera vez? 6 cosas que te pueden pasar tu primera vez con lentillas

¿Cómo fue la primera vez que te pusiste las lentillas? Seguro que tardaste como unos 20 minutos ¡para colocar una! Imaginamos cómo acabaría el ojo. 

 

1. Al principio es normal ser un poco torpes a la hora de manipular las lentillas. Si no lo consigues, más vale intentarlo al día siguiente para no desesperar, ya sabes, las primeras veces son complicadas ¡Y no te preocupes! Antes de que te des cuenta te las pondrás incluso sin mirarte al espejo. 

Consejito Clark: Prueba a colocártelas mirando hacia arriba, te será mucho mas fácil.

 

2. Y ahora...¿cómo me quito las lentillas? Una vez que te las pones, llegará el momento en que te las tengas que quitar. Si eres de los que les da cosa quitarse las lentillas, porque tienes miedo de hacerte daño en el ojo: tranquilidad y paciencia, la práctica es lo mejor en estos casos. Todos hemos tenido nuestra  primera vez, aunque se vea ya muy lejana.

Consejito Clark: desliza la lentilla hacia abajo y retíratelas. Si has usado muchas horas las lentillas y te notas el ojo seco, te puedes echar lágrima artificial para lubricar el ojo. Eso hará que te sea más fácil. Pero tranqui, las lentillas diarias de Clark Lens reproducen la lágrima del ojo gracias a su tecnología biomimética.

 

3. Es muy común colocarte la lentilla del ojo derecho en el ojo izquierdo y viceversa. Si las graduaciones son muy parecidas quizás ni te des cuenta. Pero cuando son diferentes, notarás algo raro. Si esto te pasa, sospecha... las habrás intercambiado.

Consejito Clark: utiliza lentillas diarias, deséchalas al final del día y no tendrás que preocuparte si las colocaste mal en el portalentes.

 

4. Si has estado acostumbrado a llevar gafas, te invadirá una extraña sensación al llevar lentillas. Atrás quedará ver el marco de tus gafas alrededor de tus ojos. Tendrás una sensación de visión limpia, ¡adiós huellas de dedos borrosos! Habrá veces que te parecerá sentir que tus gafas se caen, entonces te colocarás unas gafas imaginarias.

Consejito Clark: aprovecha la oportunidad y luce, ahora que puedes, tus gafas de sol que llevaban años guardadas en un cajón de casa.

5. Llegas a casa, y no tienes la rutina todavía de quitarte las lentillas. Te acuestas, y al rato te das cuenta de que no te las has quitado. Incluso hay personas que se dan cuenta al día siguiente al despertarse. Hay que tener especial cuidado con olvidarse de ello para evitar los riesgos que conlleva dormir con lentillas

Consejito Clark: Coge la rutina de quitarte las lentillas al llegar a casa.

 

6. Empiezas a acostumbrarte a utilizar lentillas y estás tan a gusto, content@ y sin preocupaciones que, vas a abrir la caja de las lentillas y…¡Ups, se han acabado! No te queda otra que volver a recurrir a tus antiguas gafas mientras sacas tiempo para ir a comprar nuevas lentillas. Pero, existe otra alternativa: suscríbete a Clark Lens y recibe tus lentillas en casa con la frecuencia que quieras. No tendrás que preocuparte por nada, nosotros nos encargamos de que no te vuelvas a quedar sin lentillas. 

¡¡Quiero unas Clark!!